Durante mucho tiempo se consideró que las habilidades técnicas o denominadas por algunos como habilidades duras o “hard skills” eran las más importantes para lograr los objetivos en una posición. Hoy sabemos que eso no es suficiente, cada día entendemos mejor la importancia de las habilidades blandas o “soft skills”, a tal grado que se les ha admitido como fundamentales en las organizaciones, comprendiendo que son tan o más importantes que las habilidades técnicas para ocupar los cargos.

Las habilidades blandas son aquellas que permiten a las personas construir vínculos emocionales con otros, comunicarse y convivir en un ambiente proactivo y de colaboración creativa. Algunas de estas personas suelen promover cambios e impulsar la transición de procesos culturales en empresas, sociedades y gremios.

Las habilidades blandas no son las mismas para todas las personas, antes bien, dependiendo donde se realizan las actividades y de los objetivos que se planteen, las personas podrían tener necesidad de desarrollar diferente tipo de éstas habilidades.

Algunas de las más importantes que promueven el desarrollo integral de cualquier individuo son:

  1. Conocimiento de si mismo: Esta habilidad blanda, es bombardeada por la saturación de información y medios que no permiten a las personas entablar una verdadera conexión personal consigo mismas y con sus emociones. Es importante percibir entre otras cosas cuál es nuestro estado de ánimo? ó aquello que nos somete a estrés y que por lo tanto nos pone en una posición improductiva.  Esta habilidad blanda, no solamente es usada para reconocer nuestros puntos de mejora, sino y más aún, para descubrir nuestras fortalezas.  Curiosamente si las personas conocieran sus fortalezas y cómo potencializarlas podrían convertirlas en extraordinarios disparadores de su productividad y mantenerse ocupado en lo que es realmente bueno.
  1. Capacidad de Escucha: Esta habilidad blanda es de las más difíciles de desarrollar, sobre todo en un entorno tecnológico lleno de estímulos visuales y con tanta información. En esta habilidad blanda encontramos tres nivelesla escucha selectiva, que es aquella donde una persona selecciona algo que atrapa su interés, pero no tiene todo el mensaje, así que es probable que existan problemas entre los participantes del diálogo sobre lo que se dice y lo que se entiende.El segundo nivel es la escucha activa que es aquella en la que dos personas interactúan pero responden sólo desde su propia experiencia, por decirlo así, obvia lo que su interlocutor le dice, aunque esté activamente en la conversación.  En este nivel aunque se comparte información no se construyen nuevas ideas.

    Y finalmente, tenemos la escucha empática, que es aquella que se realiza desde el interlocutor, se escucha con atención, desarrollando interés por el contenido del mensaje, la expresión corporal, la entonación y demás elementos.  Este nivel de escucha es particularmente importante en los procesos de negociación o en momentos de alto contenido emocional.

  1. Comunicación: Esta habilidad blanda permite a una persona comunicar elocuentemente su criterio, acompañado de vocabulario, lenguaje corporal, entonación e intención. Muchas veces un diálogo fracasa porque alguno de estos factores está “desacompasado”, es decir, utilizamos las palabras apropiadas pero no las acompañamos con la entonación o lenguaje corporal acorde, lo que produce disonancia con los interlocutores.En cuanto a la intención (aunque es un tema mucho más profundo) diremos acá que se refiere a la motivación que mueve el discurso de la persona.  Lo interesante es que la intención no está incluida tradicionalmente entre los factores que analiza la comunicación como habilidad blanda, pero está demostrado que muchas veces, en un proceso de comunicación se dice lo apropiado, de la manera apropiada, con el lenguaje corporal apropiado, pero al final, no se logra la comunicación deseada.  Por lo tanto, si esa “química” no existe, las partes decidirán que el proceso de comunicación no estuvo alineado con lo que se buscaba en ese intercambio.
  1. Automotivación: Particularmente esta habilidad blanda es muy importante, ya que las personas que logran desarrollarla, tienen un “motor interno” que les permite identificar alternativas de solución para sus propias vidas, familias y trabajos. La automotivación es la que impulsa las anteriores, es la que mueve las relaciones y la que utilizan las personas para continuar en los comportamientos productivos.  No se trata de psicología positiva, como hemos escucho: Tu puedes…!, Animo! y otras frases conocidas, sino de responsabilizarse de sus decisiones y hacer frente a las consecuencias.  La automotivación, permite que las personas descubran sus propios recursos y con ellos construyan los resultados que desean alcanzar.

Aunque existen muchísimas más, estas son las cuatro más importantes, colocadas incluso en orden de prioridad.  Más relevante que conocer cuáles son las habilidades blandas más importantes, es, ¿porqué es tan difícil desarrollarlas?

Les comparto un adagio personal que me encanta utilizar: “si las habilidades “soft” (blandas) son tan fáciles de desarrollar, como algunos dicen, porqué resultan tan “hard” (duras) desarrollarlas?!…bueno con esto lo importante de entender es que las habilidades blandas son difíciles porque requieren Experiencia de Desarrollo personal y de un aprendizaje en espiral que nos permita regresar una y otra y otra vez al punto de partida para lograr cambios importantes en la conducta.  Y el cómo lograrlo será el tema de uno de nuestros próximos blogs.

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Marjorie Leiva D.
Master Coach & Mentor

«Me dedico a apoyar a las personas & organizaciones para que descubran su grandeza mientras yo construyo la mía»